Cuando acaba el trabajo, empieza el juego.
El Vi Novell es el primer vino de la temporada, pero también el que marca el final de una etapa. Con él termina la vendimia y llegan los primeros brindis, los primeros sorbos y la satisfacción del trabajo bien hecho. Se acaba el trabajo y empieza la celebración.
Para el concurso de etiqueta de Celler Mas Roig, parto de ese momento para conectar dos tradiciones que hablan de compartir y disfrutar: el vino y los juegos de mesa. Cartas, dominó y ajedrez se convierten en el hilo conductor de una colección de tres etiquetas que representan, a través del poema visual, el paso de la cosecha al descanso y la celebración.
Cada composición cuenta una pequeña etapa de ese final: el As, la copa con la que brindar, el primer elemento que da lugar al final de la venidimia; la silla y el dominó, con la que nos
sentamos en “germanor” después del trabajo y nos damos ese momento con los que trabajamos codo a codo; y la torre de ajedrez y el sombrero, la pieza con más estabilidad, colgando la jornada en lo más alto y dándola por terminada.
Tres maneras de representar una misma sensación muy nuestra: “feina feta”, ese momento en el que el esfuerzo queda atrás y toca disfrutar de lo conseguido.
El resultado es una colección que utiliza el juego como metáfora de la celebración, dando al Vi Novell un lenguaje fresco y desenfadado, alejado de los códigos más solemnes del mundo del vino. Porque cuando termina la cosecha y se abre la primera botella, acaba el trabajo y empieza el juego.
Cliente Celler Masroig
Ilustración Laia Sallent

